martes, 24 de julio de 2007

LOS GEMELOS


Cástor y Pólux, los gemelos celestiales.

Aunque gemelos y ligados por recias ataduras de hermandad, Cástor y Pólux eran tan diferentes como el día y la noche y, con frecuencia, sus naturalezas terrenal y divina respectivamente chocaban.

Los antiguos explicaban el fenómeno del nacimiento de los gemelos diciendo que uno de los bebés así nacido pertenecía a los dioses

La reina Leda, estaba casada con Tíndaro, rey de Esparta. Una noche Zeus descendió sobre la reina en forma de un cisne gigantesco y, de esa unión, salieron dos huevos, uno de los cuales contenía a Clitemnestra y a Helena (luego conocida como Helena de Troya) y el otro a Cástor y Polideuco (Pólux). Tíndaro estaba furioso por la divina seducción de su esposa y no pudo apaciguarse hasta que supo que Cástor y Clitemnestra eran en realidad su propia progenie, puesto que él había fecundado a Leda el mismo día que ésta había sido visitada por el cisne olímpico.

Y así fue como los Gemelos Cástor y Pólux, así como sus hermanas, representan desde entonces las partes mortal y divina de la vida. Los jóvenes fueron inseparables mientras que las hermanas, siguieron por lados diferentes su camino. Cástor domaba caballos mientras que Pólux enseñaba el arte del boxeo, siendo uno pacífico y el otro agresivo, aquí vemos la naturaleza dual de los Gemelos. Ambos intervinieron en varias peligrosas aventuras y, en una de ellas, Cástor, el mortal, perdió la vida. A Pólux le apesadumbró tanto la muerte de su hermano que su padre Zeus, hizo que los Gemelos quedaran juntos en el cielo como la constelación de Gemini; y para algunos, el dios jefe del Olimpo le dio permiso a Pólux para que alternara el tiempo que pasaba en el Olimpo con unas visitas a las regiones subterráneas del Hades, donde moraba Cástor ya prácticamente muerto.

En lo anterior está representada la muerte interna que ha de pasar el iniciado en su dualidad material-espiritual, para colocarse definitivamente en lo espiritual y celeste. Pero aún así, sigue siempre con un dominio en lo material, lo cual le sirve de punto de apoyo.

Cástor y Pólux representan dualidad y contraste como también, la versatilidad inherente a los dos hermanos cuyas conquistas logradas entre los dos, fueron muchas y variadas. El iniciado debe llegar al portal con una construcción que es su propio Zigurat, reflejo del Ser, obra temporal que luego será destruída internamente..., en la salida sólo se ve la constelación del paso más no el paso en sí.............

viernes, 13 de julio de 2007

FIGURAS DE ACAMBARO








En el sureste del estado mexicano de Guanajuato, se encuentra el municipio de Acámbaro. La arqueología clásica ha estudiado allí una primera población de indios Chichimecas organizados según una elaborada estructura política. El sistema de los Chichimecas, a los que los arqueólogos atribuyen una antigüedad "anterior a 1200 a.C.", seguía una centralización muy estricta, destinando el cobro de tributos para la realización de obras públicas. Sus antecesores constituían una de las culturas mesoamericanas más antiguas, la Chupicuaro, que evolucionó hacia la Teotihuacana hacia el 200 d.C. y hacia la Tolteca para terminar en la Purepecha hasta la época de la colonización colombina.
Waldemar Julsrud, un comerciante local aficionado a las antigüedades, atravesaba a caballo la colina que domina la villa de Acámbaro en Julio de 1945.
La estación de las lluvias había puesto a descubierto algunos fragmentos de cerámica sobre los que posó su atención.
Encargó a un albañil conocido suyo, de nombre Odilón Tinajero, desenterrar lo que le pareciera interesante. Tinajero trabajó en la ladera durante siete años, recuperando unos treinta mil objetos, entre los que no hay dos exactamente iguales. Esta enorme variedad es inédita en las civilizaciones desaparecidas, situando a la llamada "Cultura de Julsrud" a la cabeza de la creatividad prehistórica.Algunos de los animales representados, como los caballos y camellos americanos o el rinoceronte lanudo, desaparecieron hace más de un millón de años, a finales del periodo denominado Pleistoceno. Según el albañil Tinajero, las figurillas estaban enterradas por grupos, como formando bolsas de objetos, probablemente al haber sido ocultadas intencionadamente y no como fruto de la sedimentación o algún derrumbamiento.
El profesor Charles Hapgood envió al laboratorio de radiocarbono de la sociedad "Isotopes, Inc." algunas muestras de arcilla en la que se había introducido materia orgánica, susceptible de ser datada con el método del Carbono 14. El resultado del análisis aportó una antigüedad de entre 3490 y 3690 años, lo que sitúa su elaboración en torno al año 1600 a.C.
Los restos encontrados en Acámbaro son completamente falsos, al decir de una serie de arqueólogos tan expertos en la materia que la mayoría enunciaron sus conclusiones sin haber examinado los restos. Su dictamen se basa en las teorías que datan la desaparición de estas especies mucho antes de la aparición del ser humano, con lo que se juzgan las pruebas en función del veredicto, y no a la inversa como podría parecer lógico. Julsrud tenía su propia versión del fenómeno, según la cual las figurillas habrían sido hechas en la Atlántida, y pasado luego a los aztecas que optaron por enterrarlas ante la llegada de los españoles.


LOS ANUNNAKI


Tanto expertos como teólogos reconocen en la actualidad que los relatos bíblicos de la Creación, de Adán y Eva, del Jardín del Edén, del Diluvio o de la Torre de Babel se basaron en textos escritos milenios antes en Mesopotamia, en especial escritos por los sumerios. Y éstos, a su vez, afirmaban con toda claridad que obtuvieron sus conocimientos acerca de lo acontecido en el pasado (muchos de ellos de una época anterior al comienzo de las civilizaciones, incluso anterior al nacimiento de la Humanidad) de los escritos de los Anunnaki («Aquellos Que del Cielo a la Tierra Vinieron»), los «dioses» de la antigüedad.
Como resultado de un siglo y medio de descubrimientos arqueológicos en las ruinas de las civilizaciones de la antigüedad, especialmente en Oriente Próximo, se han descubierto un gran número de estos primitivos textos; los hallazgos han revelado un gran número de textos desaparecidos -los llamados libros perdidos- que, o bien se mencionaban en los textos descubiertos, o se inferían a partir de ellos, o era conocida su existencia debido que habían sido catalogados en las bibliotecas reales o de los templos.
En ocasiones, los «secretos de los dioses» se revelaron en parte en relatos épicos, como en la Epopeya de Gilgamesh, que desvelan el debate que tuvo lugar entre los dioses y que llevó a la decisión de que la Humanidad pereciera en el Diluvio, o en un texto titulado Atra Hasis, que recuerda el motín de los Anunnaki que trabajaban en las minas de oro y que llevó a la creación de los Trabajadores Primitivos -los Terrestres. De cuando en cuando, los mismos líderes de los astronautas fueron los que crearon las composiciones; a veces, dictando el texto a un escriba, como en el titulado La Epopeya de Erra, en el cual uno de los dos dioses que desencadenaron la catástrofe nuclear intentó inculpar a su adversario; a veces, haciendo de escriba el mismo dios, como ocurre con el Libro de los Secretos de Thot (el dios egipcio del conocimiento), que el mismo dios había ocultado en una cámara subterránea.

Las tablillas de arcilla sumerias y acadias, las bibliotecas de los templos babilónicos y asirios, los «mitos» egipcios, hititas y cananeos, y las narraciones bíblicas forman el cuerpo principal de memorias escritas de los asuntos de dioses y hombres. Y por primera vez en la historia, este material disperso y fragmentado ha sido reunido y utilizado, de la mano de Zecharia Sitchin, para recrear el relato presencial de Enki, los recuerdos autobiográficos y las penetrantes profecías de un dios extraterrestre.

Otros muchos textos, que relatan diversos aspectos del papel de Enki en los acontecimientos que siguieron sirven para completar el relato de Enki; entre ellos hay una cosmogonía, una Epopeya de la Creación, en cuyo núcleo se halla el propio texto de Enki, que los expertos llaman La Génesis de Eridú. En ellos, se incluyen descripciones detalladas del diseño del Adán, y cuentan cómo otros Anunnaki, varón y hembra, llegaron hasta Enki en su ciudad de Eridú para obtener de él el ME, una especie de disco de datos donde se hallaban codificados todos los aspectos de la civilización; y también hay textos de la vida privada y de los problemas personales de Enki, como el relato de sus intentos por conseguir tener un hijo con su hermanastra Ninharsag, sus promiscuas relaciones tanto con diosas como con las Hijas del Hombre y las imprevistas consecuencias que se derivaron de todo ello.
* www.bibliotecapleyades.net/

* www.bibliotecapleyades.net/sitchin/planeta12/12planet_11.htm

jueves, 5 de julio de 2007

Alexandre Eleazar


Disco de Faistos

El origen de las razas blanca y amarilla es extraterrestre.
Los verdaderos personajes de Jesús y de María vivieron hace más de 12.000 años.
Alexandre Eleazar es el único investigador que puede traducir correctamente los textos ibéricos, etruscos, cretenses, así como los jeroglíficos egipcios y la escritura cuneiforme.
Su libro "LOS BERE" es demasiado peligroso para algunos ya que pone en entredicho el esquema histórico urdido, a través de los siglos, por aquellos que controlan los destinos de la Humanidad.
La Luna colisionó con la Tierra hace poco más de 12.000 años provocando un gran cataclismo que causó la separación de los continentes y el Diluvio Universal tan nombrado por todas las religiones y leyendas de todos los pueblos del mundo. Existen textos de extremada antigüedad que cuentan con detalle lo que aconteció en aquel entonces, además de existir numerosos indicios geológicos que demuestran que los acontecimientos ocurrieron tal y como los exponemos.

"Los que dirigen las conciencias de las gentes y planifican el grado de sabiduría de los estudiosos o pensadores, se oponen a cuanto digo y expongo." A. Eleazar

EGIALDE es un proyecto que tiene como propósito principal el esclarecimiento y divulgación del verdadero relato del Origen y la Historia de la Humanidad y el desarrollo de una nueva visión del mundo y de la sociedad basada en las conclusiones derivadas de nuestras investigaciones.

http://egialde.galeon.com/

lunes, 11 de junio de 2007

COPIAR Y PEGAR

"Ctrl+C" ... "Ctrl+V"
Cuando pensaba que esto del internet haría que mucha gente supiera de cosas que las hicieran reflexionar y tener nuevos planteamientos antes no tenidos, resulta que termina ocurriendo todo lo contrario y lo único que pasa es que la cantidad de premisas culturales aceptadas ahora es mucho mayor de lo que antes era.
Exáctamente igual que en lo que la ciencia se ha convertido, en un seguir tirando de un carro de argumentos ya obsoletos, pero jodidamente aceptados, que nadie se atreve a retomar y que, los pocos que sí se atreven a replantear, cuestionar y ofrecer nuevas posibilidades, son tildados de locos... Pues estamos apañaos. Parece que todo esto es verdadero temor al Conocimiento. Y es que la Verdad es la cosa más TERRORÍFICA que la mente humana puede jamás afrontar...
Todo esto toma su máxima expresión en la especie de "diálogos" de "Copiar y Pegar" que algunos personajillos llevan a cabo en muchísimos foros en internet.
Podemos ver así, fácilmente, qué individuos tienen menos posibilidad de ser ellos mismos (aunque más que "ellos mismos" debería decir: "ser algo con identidad propia"), pues eso de acudir a otros para defender "sus ideas" ciertamente ofrece más la posibilidad de que ellos se han apegado a las ideas de éstos otros y no al contrario, jajajajaja... Han sido "con-vencidos".
Se critica mucho, sobre todo por estos lugares de "supuesto esoterismo" a cualquiera que aporte su propia visión de las cosas, y encima los críticos acuden con citas de otros que no son ellos, o sea: que no son más que ecos de las ideas que esos otros tuvieron. Esto a veces resulta magnífico, puesto que si te metes en una discusión con alguno de estos robots-del-eco, no estás realmente discutiendo con ellos, si no con los personajes citados. Así, puedes discutir con Castaneda, con Gurdjieff, con Guenón, con Evola, con Serrano... etc... Por supuesto que sólo alguien que ha superado a estos personajes puede usar con propiedad los argumentos de los mismos, pero esto pocos pueden comprenderlo...
Cuando leo a Platón digo: "bueno, al menos éstos sabían USAR la Razón, y además de una forma bella y graciosa". Pero es que ahora la cosa no da para tanto y todos prefieren usar REFERENCIAS, no ya de experiencias ajenas, sino de pensamientos ajenos. ¿No es esto una renuncia al propio ejercicio de la racionalidad? Jajajajaja... ¡Pero qué pena dan!
El colmo de todo se lo llevan las "conversaciones" relacionadas con "lo Gnóstico", jajajaja... Es como un chiste en estado puro: "Copiar y Pegar para hablar de Gnosis"... Es como haber rizado el rizo de la ridiculez, la ignorancia y la putrefacción de la voluntad de ser lo que sea pero mínimamente "algo" con identidad propia...
Saludos!!!

Fuente : http://kamara-hiperborea.blogspot.com

Copio y Pego este post por su claridad de opinión y por que a pesar de que este blog es en un 90% REFERENCIAS, estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto .

miércoles, 16 de mayo de 2007

DECAPITACIÓN


PABLO de TARSO.
Muchos consideran a San Pablo, como el hombre que inventó el cristianismo. Y en cierto sentido es así, pues fue quien dio al mensaje original, una nueva dimensión.
Los apóstoles originales habían completado su ciclo histórico. Su mensaje evangélico se había agotado. La prédica escatológica, no podía hacer demasiada mella en las mentes de los futuros cristianos. Principalmente porque parecía que el fin del mundo no acontecía. Ahora el mensaje de Pablo se centraba en el hecho de que: " El Reino de Dios está próximo ".
La ciudad de Tarso en Cilicia, era de mucha actividad cosmopolita. Cruce de importantes rutas comerciales que transportaban la cultura de Grecia, Italia, Egipto y Capadocia. En fin, de todo el mundo civilizado.
El rey Antíoco Epifanio, había intentado helenizar esta ciudad en 171 A.C. Sin lograrlo. Y en el primer siglo de nuestra era, seguía siendo básicamente una ciudad oriental.
Pero no podemos dejar a un lado, que poseía escuelas griegas y una importante universidad de filosofía helenística.
Los Hechos de los apóstoles mencionan que Pablo poseía una sólida instrucción en la ley Israelita, y era por parte de padre, ciudadano Romano. Lo que exigía de el, un amplio conocimiento del latín. Además, aunque no demasiado versado en el idioma griego, lo leía. Y estaba al tanto de las principales corrientes filosóficas del mundo de su tiempo.
Pablo no conoció a Jesús. Siendo un judío devoto, sentía una gran repulsión sobre esa herejía que reputaba a un hombre crucificado, ser el Mesías del pueblo de Israel.
Se dedicó un buen tiempo, a perseguir a los judíos cristianizados. Y lo hizo con gran celo y bastante éxito.
En uno de sus viajes de persecución, ahora hacia Damasco, tiene una visión. Una luz lo deja ciego y escucha la voz de Jesús que le cuestiona: ¿ Porqué me persigues?. Con este hecho, se da el punto pivotal hacia la metafísica cristiana. Es Pablo de Tarso, quien reconoce que Jesús es Dios. Este asunto es muy importante, pues la mayoría de los apóstoles, definían a Cristo como el Mesías, el hijo de Dios. Pero con una acepción alejada de la de una Divinidad propia. Pero es Pablo, quien le da el carácter Divino ( kirios ), tal y como mas adelante se llamará a una de las personas de la trinidad. ( KIRIOS IHSOTS KRISTOS ).
Recoge Pablo, una corriente de evangelización, que podría llamarse Cristianismo Apostólico. Pero de ninguna manera era Universal, ni Romano. Es el impulso de Pablo, el que da la Catolicidad y Romancidad al movimiento. Al hacerla religión de los gentiles, le abre la puerta a la capital del Imperio. Y al separarla del judaísmo, obtiene esta nueva religión, un vigor extraordinario.
La catolicidad la obtiene de la consideración de que ésta , es la única religión verdadera. Que fuera de ella no hay salvación, y por lo tanto, recibe de Cristo una vocación de universalidad.
En la epístola a los Gálatas (1 ,10), presenta Pablo la epistemología de su evangelio. Y cómo sintió la presencia del Señor, sin conocerlo. Y también manifiesta su separación y desinterés en Cefas ( Pedro. ), y en los otros once.
Fanático de la ley judía, y ahora transformado en el gran León de Dios, y apasionado del cristianismo. Sabía Pablo de sus propios alcances. La comunicación con el Señor a través de su visión, lo hizo sentirse, en un plano superior al de los demás apóstoles.
A instancia de Bernabé, Pablo emprende su misión de difundir el evangelio entre los gentiles del Asia menor y de Grecia. Elimina el mensaje nacionalista mesiánico de los judíos, y hace énfasis en la idea de Cristo. El encargado de la salvación de todos los hombres.
Con ello, el camino para convertir el cristianismo, en religión autónoma se había dado.
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En primavera del año 54 inicia su tercer viaje misionero, estableciendo su centro de operaciones en Éfeso, capital de Asia Menor. Permanece allí unos tres años. Le llegan noticias de los conflictos surgidos en la comunidad de Corinto. Escribe la primera carta a los corintios en el año 54 y la segunda carta a los corintios a finales del 57. Atendiendo a los conflictos con los judeo-cristianos, escribe las cartas a los filipenses y a los gálatas. Va a Corinto a finales del 57, donde pasa el invierno. Escribe la carta a los romanos, en la primavera del 58. Vuelve entonces a Jerusalén para entregar la colecta de las comunidades cristianas procedentes del paganismo, destinada a los pobres de las comunidades de Jerusalén.
Judíos procedentes de Antioquia lo acusan de violar la Ley e intentan matarlo en una reyerta. El tribuno romano impide que lo maten y lo encarcela. Es enviado a la provincia de Judea, donde el procurador Antonino Félix lo retiene durante dos años (del 58 al 60) a la espera de conseguir un rescate por su libertad. Porcio Festo sucede a Antonino Félix como procurador de Judea. Pablo apela a su derecho, como ciudadano romano, a ser juzgado en Roma. Tras un accidentado viaje, llega a Roma en primavera del año 61. Es liberado en el 63. Su carta a Filemón se supone escrita en este periodo de cautividad, entre el 58 y el 63.
Había expresado sus deseos de llegar, lo cual posiblemente se cumplió en el año 63. Al parecer, después visitó las comunidades de Oriente. Volvió a ser apresado en Roma durante las persecuciones de Nerón. Fue sentenciado a muerte, por lo que fue decapitado el 29 de junio del año 67. Por tener la ciudadanía romana, gozó del privilegio de la decapitación, ya que el suplicio de la cruz estaba destinado a quien no era romano. Según la tradición, la cabeza rodó por el suelo y lo golpeó tres veces, y de allí donde chocó, surgió una vía de agua. Fue enterrado en la vía Ostiense de Roma.
www.rcadena.net/ProtoIglesia.htm
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Pido disculpas por la necesidad de tener que usar un argumento judeo-cristiano para destacar los símbolos y situaciones que en él pueden entreveerse.
Pero estoy en el convencimiento que este momento está muy bien encuadrado con lo que este relato narra ..........
Con esto me refiero a lo que veo en la red de internet con los grupos, foros y personas que "manejan" la Sabiduría Hiperbórea............

jueves, 12 de abril de 2007

LA TRAICIÓN




¿JUDAS FUE UN DELATOR ABYECTO O EL MEJOR DE LOS APOSTOLES?

La pascua cristiana recuerda la muerte de un judío y la traición de otro. Jesús ha quedado como el modelo del sacrificio altruísta, y Judas como el nombre del egoísmo más abyecto. Quizá la historia no sea tan simple, y el traidor haya sido mucho más generoso que el héroe: la traición siempre es mas fácil que la gloria.
Las pinturas renacentistas lo muestran con la clásica cara del judío taimado, del judío pintado por antisemitas: los ojos chicos, el pelo renegrido, la nariz torva, la barbita afilada. Pero nadie sabrá nunca que cara tuvo Judas. Tampoco de dónde venía, que edad tenía, que hacía en la vida antes de dejarlo todo para seguir a Jesús por Israel, junto con los otros apóstoles. Lo único que se sabe de Judas Iscariote es que un día, entregó a su jefe y se convirtió, sin más trámite, en el símbolo universal de la traición.
Un jueves, Jesús convocó a sus apóstoles a una cena, que después se llamaría la Última. Y, mientras comían, anunció que su fin estaba próximo, y que uno de ellos habría de traicionarlo. Poco después dio a Judas un trozo de pan embebido en salsa y le dijo:
Lo que tengas que hacer, hazlo enseguida.
Y Judas, obedeciendo a su señor, salió a buscar a los sacerdotes a los que debería entregarlo. Después, cuentan los Evangelios, cuando su traición ya estaba consumada, Judas no pudo soportar la culpa, devolvió las 30 monedas del “precio de la sangre” y se colgó.
“No una cosa, todas las que la traición atribuye a Judas Iscariote son falsas”, escribió Thomas de Quincey. Y es cierto que la historia es rara. Para empezar, Judas el gran traidor, era un apóstol: uno de los doce que Jesús había elegido para que lo acompañara noche y día, y guardaran sus palabras. Y es difícil pensar que Jesús, el Dios, pudiera equivocarse tanto en su elección.
El Evangelio de Juan trata de justificarlo diciendo que “esa noche, Satanás entró en el cuerpo de Judas Iscariote”. La explicación es pobre. Tampoco es muy convincente la de Mateo: la codicia. Los 30 denarios de plata que Judas recibió eran el precio, en esos días, de 25 gramos de ungüento de nardo, o de un esclavo muy barato, o del trabajo de un albañil durante un mes. Las razones no cierran. Pero lo peor de todo ésto es que, si seguimos el relato apostólico, la traición de Judas era innecesaria.
En los Evangelios, Judas va a ver a los sacerdotes y les ofrece entregarles a su jefe. Pero Jesús no está escondido, se muestra todo el tiempo en público, es fácil de localizar: no es necesario que nadie lo entregue. La traición de Judas es un gesto superfluo, totalmente inútil.
(O un misterio religioso. Para eso sirven, entre tantas otras cosas, las religiones: para explicar lo inexplicable, llenar de su propia lógica lo ilógico. Pero esa vía no nos lleva a ninguna parte.)
Todo depende de cómo imaginemos la “mayor historia jamás contada”, la del judío Jesús. Para eso, el contexto es importante. En esos años, en Israel, solían aparecer profetas que anunciaban la liberación del yugo romano y el reestablecimiento de un reino hebreo – o, incluso, el Reino de los Cielos- , Algunos eran más políticos y otros más místicos, pero casi todos se presentaban como el Mesías – el ungido por el Señor-. Y casi todos predicaban que esa liberación vendría por la vía de las armas – y que el Mesías sería el jefe militar capaz de conducirla-.
Aunque la Iglesia trató de presentar a Jesús como un líder pacifista, los Evangelios están llenos de citas que muestran la tendencia guerrera: “No penséis que he venido a poner paz en la tierra; no vine a poner paz, sino espada”, cita Mateo, 10:34. “Y el que no tenga espada, venda su manto y cómprese una”, recoge Lucas, 22:36 – entre muchas otras-. Los teólogos cristianos se han pasado siglos tratando de explicar que eran metáforas. Pero es mucho más probable que sean los restos de la idea primitiva, que los primeros evangelistas no pudieron expurgar a tiempo. “Haciendo de cuerdas un azote, los arrojó a todos del Templo, con las ovejas y los bueyes: derramó el dinero de los cambistas y derribó las mesas (Juan 2:15)”.
La violencia era, entonces, una de las formas de apresurar la llegada del Reino de los Cielos. Y, sobre todo, el sacrificio. El sacrificio siempre ha sido una pieza básica de la tradición judeo-cristiana y, de ahí, pasó a serlo en la tradición militante.
Quizá Jesús y sus seguidores – como dicen las versiones evangélicas- realmente creían que Él debía morir sacrificado para acelerar la llegada del Reino de los Cielos. Entonces había que producir ese sacrificio. Había muchas formas posibles: por alguna razón, Jesús decidió que la vía fuera la traición: “Cristo, que disponía de inagotables recursos que sólo maneja un Dios, no necesitaba de Judas. Lo eligió porque quiso”, dice Nils Runeberg en su Cristo y Judas.
“Si (para salvar a los hombres) Dios se había rebajado a ser mortal, Judas podía rebajarse a ser un delator”, sigue diciendo Runeberg. Una delación que no sirve para nada: sería, si acaso, una traición didáctica. Por momentos sospecho que Cristo quería enseñarnos la necesidad de la traición: la traición como verdadero motor de la historia. Es una idea, y sus discípulos la han aplicado mucho. La necesidad de rebajarse hasta la abyección, el verdadero renunciamiento: no a la vida, que es fácil, sino al honor, a la propia memoria, al juicio de la historia.
El Cristianismo es una religión basada en el sacrificio. Pero, en un punto, se quedó a mitad de camino: el verdadero sacrificio no fue el de Jesús, imponente, magnífico, sino el de judas, en cambio, no podría escapar al escarnio infinito.
Él fue el cristiano verdadero, el que llevó la lógica del sacrificio hasta el fondo del fondo.
Si así fue, nadie debe haber sido más feliz que Judas: entendió o creyó entender que ése era su papel y lo abrazó con alegría, con la seguridad de que nadie podría, nunca, sacrificarse más que él. En un sistema donde el sacrificio es lo mejor, nadie podría superarlo jamás. Se equivocó en un sólo punto: creyó, quiso creer, que sus continuadores serían más sutiles. No contó con su estrechez de miras.
Pero hay otra versión posible: quizá Jesús fuera más parecido a sus colegas profetas-guerreros, y pensara – como todos ellos- que la forma de apurar la llegada del Reino consistiera en echar a los romanos y reestablecer el Estado judío: hay muchos indicios e historiadores que sostienen ésta hipótesis.
Por eso fue a Jerusalén en el momento de mayor afluencia de peregrinos, cuando cualquier chispa incendiaría la llanura. Pero, al cabo de un par de intervenciones públicas, los revoltosos vieron que la llanura no se incendiaba. La situación era complicada: estaban por perder una oportunidad importante. Y entonces alguien -¿Judas? ¿El propio Jesús?- decidió que la única forma de fogonear esa rebelión era entregando al jefe a los sacerdotes – y a los romanos-.
Quizá fue el propio Jesús el que decidió su entrega – y por eso le dice a Judas que se apure-. Quizá creía que su juicio o la amenaza de su ejecución podían provocar la revuelta esperada. Si esto fue así, si así se equivocó, éste error explicaría la frase más misteriosa de los Evangelios: Jesús en la cruz, moribundo, gritando “¿Padre , por qué me abandonaste?”.
Pero quizá la idea haya sido de Judas el Sicario. Judas era, según distintas tradiciones, uno de los más extremistas del grupo; su segundo nombre, Iscariote, ha sido interpretado como una deformación de sicari, la palabra latina que designaba a los guerrilleros urbanos judíos que usaban puñales, -sicarus-.
Quizá Judas pensó que sabía mejor que su jefe lo que era bueno para su movimiento. Quizá creía que Jesús había fallado como Mesías –al no conseguir su insurrección-. O que sabía que tenía que entregarse pero no se animaba. O que los sacerdotes no habían pensado en prenderlo. En cualquier caso, su “traición” era necesaria para completar el proceso. No por bajeza; si acaso por soberbia: porque él sabía mejor que nadie lo que Jesús y su movimiento precisaban. Y tenía que hacerlo, aunque no lo entendieran: su misión era tan importante que pasaba por encima de tales nimiedades.
En realidad, más que traición era llevar su coherencia hasta las últimas consecuencias.

Jesús o Judas, quienquiera que haya sido, fundó en ese acto, una idea que tuvo muchos seguidores: “cuanto peor, mejor”. J. o J. Es el primero de una sucesión de iluminados que creyeron que, cuando el cambio se demora hay que “agudizar las contradicciones” para acelerarlo. Y, en su caso, tuvieron razón.
En verdad, J. o J. Fundó muchas cosas. Como lo importante en la historia de Jesús es su muerte, todo lo que pasó en esos últimos días fue, para sus fieles, decisivo y fundante. El episodio de la Cena y la Traición instaló muchas ideas: que el pan y el vino son carne y sangre de un dios, que trece en una mesa es un presagio horrible, que todo grupo –incluso el más puro- incluye a un traidor, que no hay nada mejor que el sacrificio.
Pero esos actos fundaron, sobre todo, una religión muy distinta de la que habían pensado. Durante los 30 años que siguieron a la muerte de Jesús, sus seguidores fueron un grupo escaso, integrado por Judíos y casi limitado a Jerusalén y alrededores. Su Mesías era un caso dudoso, seguramente un falso: había perdido, y había sido ejecutado de manera infamante – la ejecución por la cruz era tan indigna, tan propia de esclavos, que los cristianos tardaron 300 años en empezar a usarla como símbolo; hasta entonces, solían identificarse con un pez- . En esos primeros años, la idea del profeta-guerrero mantuvo su fuerza en Israel: hasta la gran derrota judía que terminó con la destrucción del templo de Jerusalén en el año 70 d.C. Entonces, la secta judía de los cristianos estaba madura para su gran cambio.
Su instigador fue Pablo, el reformista. Fue él quién abrió la secta a los no-judíos. Y fue él, sobre todo, quién trató de despojarla de cualquier contenido político y belicoso. Hasta entonces, el cristianismo era un movimiento de fuerte crítica social, que anunciaba que los ricos y los poderosos del mundo serían castigados. Pero si el Imperio Romano era imbatible había que evitar el enfrentamiento y centrarse en otro territorio: el del espíritu.
Pablo sacó al cristianismo de la órbita de Israel y de cualquier disputa terrena; a partir de ahí, su reino realmente no fue de este mundo.
Pablo fue el que convirtió al Cristianismo en lo que había sido y, así, consiguió que fuera lo que después fue: la religión del Imperio. Pablo fue, digamos, el pragmático de aquel movimiento: el supertraidor exitoso, el entregador, que consigue que su acto se recuerde como sutileza, genialidad, iluminación. A partir de Pablo, la historia del Cristianismo tuvo que ser reescrita, para concordar con ese nuevo presente. Y entonces, en esa nueva historia, la acción de Judas quedó convertida para siempre en la traición terrible, inexplicable que ahora se nos cuenta.
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Se preguntará que hace un artículo como éste en un blog como éste ....?
En todo final el argumento de la traición debe ser esclarecido, si se entró a este universo por una traición y un engaño, no se llega a la salida sin pasar por aquí........
Este relato tiene mucho contenido más allá de su relación con el judaísmo y con la figura de Jesús, invito a profundizar la figura de la TRAICIÓN...........
Leer : "JUDAS" de Giussepe Lanza del Vasto.