viernes, 16 de febrero de 2007

ESTAMOS....





















Estamos habitando la cultura de los agujeros negros.
Todo pasa por los paradójicamente llamados medios de comunicación y lo que no pasa por allí “no existe”. Y al pasar por allí deja de existir.
No es una sociedad. Es el famoso cajón del ilusionista donde todo lo que entra desaparece para reaparecer convertido en conejos, palomitas, pañuelitos o boludeces. Los sentimientos, las ideas, los acontecimientos, todo es sistemáticamente trivializado y aniquilado. En este ambiente desintegrador nada adquiere seriedad. Y tampoco puede haber lugar para el Humor. Porque sólo hay lugar para la mueca tragicómica y mecánica de la máscara. Y todo son máscaras. Máscaras superponiéndose sin solución de continuidad. La máscara de los millonarios defecando sobre las pústulas de los hambrientos cuyo pus se derrama sobre la bronceada piel de los artistas de moda quienes se babean, pasados de alcohol y de drogas, sobre las bocas anhelantes de las amas de casa que sueñan con llegar siquiera a rozar a sus ídolos antes de que ellos también se deshagan desapareciendo en la máquina que todo se lo traga.
Máscaras. Horrorosas máscaras con gestos retorcidos que se mofan sin fin en su caricatura contrahecha de lo que pudo ser el hombre.
Por su parte el sistema no teme el embate de la supuesta contracultura. Esta ha sido engullida, digerida y procesada. Finalmente, en el tránsito terminal a través del intestino colectivo, ha salido convertida en una mariposita de mierda con voladitos rosados y violetas, a la que se ha dado en llamar -¡ macabra impostura !- “nueva era”. Con sus palabritas azucaradas, sus letanías anodinas y sus cursillos infinitos de autohipnosis programada para que todo el que los aplique se transforme en nada. Pero “todo está bien, está bien, está bien”, nos dicen los adalides alucinados, “cada vez está mejor, mejor y mejor”. Sólo que pronto no quedará nadie para disfrutar de tanto bienestar, salvo los triviales angelitos de la “nueva era”, que con sus alitas sonrosadas
aletearan suavemente sobre el agujero incendiado que alguna vez fue un mundo de hombres.
Puede que las cosas estén bien para las alturas que nos son inaccesibles, pero definitivamente no están bien para nosotros. Aunque burdos reptiles del pensamiento positivo se llenen la mirada de nardos y rosales negando la ordalía pestífera de monstruos, los monstruos están vivos. Y acaso no los vemos porque estamos en sus vientres a medio digerir.
Es tiempo de que algún cretino irredimible se atreva a confesarlo: el mundo está podrido y somos responsables. Tenemos la camisa manchada sin remedio y acaso los calzones ocultos y sangrientos, los trozos de intestino, un poco de cerebro, el hígado atrofiado del último indigente perdido entre las ruinas de la "tan brillante civilización".
Las cosas no están bien. ¿Me escuchan, ustedes allá, que saben a quienes me refiero? .Leprosos endiablados que bailan sobre el vientre de un niño muerto de hambre , y todas las mañanas al tiempo del rosario le clavan alfileres y escupen en su rostro para tapar ese dolor que ya le robó el espíritu...Y luego se agigantan –soberbios en el ángelus-echando bendiciones que caen sobre el alma como pus. Malditos Shambálicos y Cabalistas y esta gran carcel...!!!
Tiemblan de dolor los hombres sacrificados en el altar de moloch. Ellos no tienen altares ni vírgenes llorando a sus pies, ni multitudes peregrinando con ofrendas y flores...
A pesar de todo y por todo lo indecible que ocurre todavía, sospecho que todo ha de cambiar. Pero, ¿Quién puede pedirle al hombre que espere? ¿Cómo podemos esperar los hombres? ¿Cómo podemos ser verdaderamente pacientes? Esa Paciencia no es cosa de hombres, que esperando saben que inexorablemente alcanzarán la muerte. La Paciencia, es cosa de Dioses. ¿Será entonces que por fin habremos de renacer a nuestra condición Celeste, para esperar, convertidos en Dioses, el deslumbrante despertar del Hombre de su sueño de siglos? .........

martes, 13 de febrero de 2007

La Razón De Mi Vida


UNA GRAN LUZ
Conservo muchos recuerdos de aquellos días de angustias y amarguras.
Al lado de las sombras que fueron la traición y la cobardía de muchos aparecen, entre mis recuerdos, los gestos iluminados de la lealtad y del valor.
Pero yo no quiero escribir todavía en detalle todo eso.
La semana de octubre de 1945 es un paisaje de muchas sombras y de muchas luces. Será mejor que no nos acerquemos demasiado a él... y que más bien lo veamos otra vez, desde más lejos. Esto no me impide decir sin embargo con absoluta franqueza, y como un anticipo de cuanto alguna vez he de escribir en detalle, que la luz vino únicamente desde el pueblo.
En este libro, que quiere exponer las causas y los objetivos de la misión que me he propuesto cumplir, no puedo dejar de recordar un episodio que figura en mi espíritu como una razón fundamental de lo que soy en esta hora de mi Patria, y que por sus hondas sugerencias contribuyó a conducirme al puesto que ahora ocupo en el Movimiento Justicialista.
Recuerdo que en mi soledad y en mi amargura, y mientras recorría la gran ciudad, esperaba a cada instante recibir algún mensaje del líder ausente y prisionero. Me imaginaba que de alguna manera él se ingeniaría para hacerme saber cómo estaba y dónde estaba; y esperaba sus noticias con el alma en un hilo, torturada por la angustia.
Conservo de aquellos días varios mensajes manuscritos por él; y en todos ellos aparece, en su letra clara, firme y decidida, la serenidad con que su espíritu afrontaba los acontecimientos.
En todos sus mensajes no hizo otra cosa que recomendarme a sus obreros "que estuviesen tranquilos, que no se preocupasen por él, que no creasen situaciones de violencia...".
Yo -lo confieso honradamente- busqué con afán en todas sus cartas, una palabra que me dijese su amor.
En cambio casi no hablaba sino de sus "trabajadores"..., a quienes por aquellos días la oligarquía, suelta por las calles, empezó a llamar "descamisados".
Su rara insistencia me iluminó: ¡aquel "encargarme de sus trabajadores" era su palabra de amor, su más sentida palabra de amor!
Comprender aquello fue -y lo es todavía- una gran luz en mi vida.
A mí, a una humilde y pequeña mujer, me encomendaba el cuidado de sus trabajadores, lo que él más quería. Y yo me dije a mí misma: -Pudo encomendárselo a otros, a cualquiera de sus amigos, incluso a algún dirigente gremial...pero no, quiso que fuese yo...¡una mujer que no sabe otra cosa que quererlo!
Esa era sin duda la prueba absoluta de su amor. Pero una prueba que exigía respuesta; y yo se la di.
Se la di entonces y se la sigo dando. Mientras viva no me olvidaré que él, Perón, me encomendó a sus descamisados en la hora más difícil de su vida.
¡Mientras yo viva no me olvidaré que él, cuando quiso probarme su amor, me encargó que cuidase a sus obreros!
Él no encontró mejor manera de expresarme su amor y ahora estoy segura que eligió la más pura y la más grande manera de decírmelo.
Desde entonces, cuando yo quiero a mi vez expresarle mi amor de mujer -¡y quiero expresárselo permanentemente!- no encuentro tampoco una manera más pura ni más grande que la de ofrecerle un poco de mi vida, quemándola por amor a sus "descamisados".
Esto, por otra parte, es mi deber de gratitud para con él y para con ellos y yo lo cumplo alegremente, feliz, como se cumplen todos los deberes que impone el amor.


Texto de un capítulo de la primera parte del libro : LA RAZÓN DE MI VIDA -de Eva Duarte de Perón .

VER : www.pjbonaerense.org.ar/peronismo/escritos_eva/razon_de_mi_vida/indice.htm

El Mago de Himmler




Himmler vino al mundo el 7 de octubre de 1900 en un confortable apartamento de Munich, en el seno de una familia profundamente católica. Tras la primera guerra , este joven introvertido se convirtió en ingeniero agrónomo en la Technische Hochschule, en donde abrazó ideas ultranacionalistas y antisemitas que le llevaron directamente a los movimientos que se oponían a la degradante política de la República de Weimar.
Los educados modales de Himmler no impidieron que en septiembre de 1923 se integrara en una unidad del ejército, conocida como Compañía Werner. Se sumó a los hombres de Hitler en el fallido golpe de Estado y formó parte de la tropa encabezada por Röhm que se dirigió al Ministerio de la Guerra. Himmler portaba la bandera…
Es bastante probable que a través de la Sociedad Thule y de su vínculo con Röhm, Himmler llegase al Partido Nazi, donde rápidamente haría carrera y potenciaría las SS –Schuzstafel–, que llegaron a ser consideradas con razón como un Estado dentro del Estado, a semejanza de lo ocurrido en el medievo con los caballeros templarios, puesto que su crecimiento implicó la creación de divisiones diversas que abarcaban aspectos como la cultura, la industria, la investigación histórica y científica, la potenciación del sector agrícola, el deporte, etc, hasta sumar cerca de cuarenta departamentos.
Himmler monitorizó a través de las SS-Reichssicherheitshauptamt –RSHA– a la temible policía secreta, la Gestapo, así como a la policía criminal Kripo, la policía del orden Orpo, la policía administrativa Verwaltungspolizie, la policía rural Gendarmerie, y un largo etcétera de unidades de control. Además, Himmler codiciaba la idea de crear un Estado SS habitado por la elite y unido al Reich, pero de administración independiente. Esto tal vez explique la complejidad organizativa que alcanzaron las SS.
Wiligut, el Rasputín de Himmler
Aunque no lo habíamos mencionado hasta el momento, Himmler estaba fascinado y obsesionado con las leyendas y las sagas de caballeros heroicos –ya fueran artúricos, templarios o teutones– lo que, unido a sus inquietudes ocultistas, le llevó a revestir a sus SS de una parafernalia repleta de símbolos y barrocas ceremonias.
Uno de los más claros exponentes de esa forma de pensamiento ocultista lo representó la adquisición del castillo de Wewlsburg. Himmler consideró que era el lugar más adecuado para acoger los mayores secretos de la SS. Su forma triangular, la ubicación geográfica en Westfalia y los consejos de los sabios geomantes avalaron la adquisición de la fortaleza bajo el argumento de ser destinada, una vez rehabilitada, a escuela de mandos de las SS.
Uno de los personajes que más influyó en esta lectura hermética de la fortaleza fue, sin duda, Kart Maria Wiligut, su Rasputín particular, un curioso personaje que nació en el seno de una familia vienesa de tradición militar el 10 de diciembre de 1886, y que ingresó a los catorce años en la Escuela Imperial de Cadetes de Viena.
Su presencia en diferentes frentes bélicos le hizo ascender a capitán en 1903, a mayor en 1912, y a teniente-coronel y otros grados superiores poco después, hasta que en enero de 1919 se retiró tras cuarenta largos años de servicio. Durante algún tiempo, hasta 1909, Wiligut respondería al nombre simbólico de Lobesam, ya que era miembro de una anodina orden de inspiración masónica conocida como Schilarraffia.
Lo más interesante de su biografía es que se presentaba como el último descendiente de los uiligotis, una estirpe de guerreros ancestrales prehistóricos cuya historia, hazañas y legado eran conocidos por nuestro personaje gracias a la clarividente memoria ancestral que afirmaba tener.
El último de los uiligotis se consideraba objeto de una conspiración que pretendía destruir definitivamente su legado; finalmente acabó en un internamiento psiquiátrico en el sanatorio de Salzburgo. Después abandonó Austria y buscó una atmósfera mejor en Berlín en 1932. Esta elección permitió que un viejo amigo, a la sazón oficial de las SS Richard Anders, le pusiera en contacto con Heinrich Himmler.
El líder SS quedó impresionado por aquella memoria ancestral que aseguraba posseer nuestro personaje. Decidió que no era buena idea desaprovechar la oportunidad de estar cara a cara con el más remoto pasado germano. Como apunta el estudioso Goodrik-Clarke, “en septiembre de 1933 Wiligut se unió a la SS con el seudónimo de Karl María Weisthor, y ocupó el cargo de director de un Departamento de Prehistoria e Historia Arcaica, dentro de la Secretaría de Raza y Poblamiento de la SS con base en Munich”.
Su misión era entregar informes por escrito de sus visiones para que fuesen investigadas, estar plenamente disponible para conversar con Himmler y poco más. La amistad entre ambos fue fructífera, hasta el punto de que el jefe de las escuadras promocionaría al místico al grado de coronel para equiparar su rango al que ostentaba en el ejército austriaco.
Su influencia se dejó sentir bastante en la simbología de las SS. Sin ir más lejos, en el buscador del Grial Otto Rahn, así como en el responsable de las investigaciones esotéricas dentro de la SS-Ahnenerbe, Friederich Hielscher. Por cuestiones de edad, el viejo mentor se jubiló, aunque siempre contó con la protección de Himmler y las Schuzstafel.
Tomado del libro : Las Relíquias de Hitler. José G. González
*
Destaco este artículo , no para enfocar a Himmler de quien hay mucho ya escrito y dicho ..., el que me ocupa es Kart Maria Wiligut , y no sólo por su historia sino más bien para destacar que hubo una serie de incógnitas personas , como la "medium" María Ortisch y K.M.Wiligut que fueron muy influyentes en el Tercer Reich . Es mi meditación revisar lo que uno cree y lo que uno quiere sobre que las cosas sean de un modo , el hecho es que el epicentro nunca está donde uno fija su mirada .................!!!!!

viernes, 9 de febrero de 2007

MIRCEA ELIADE




PERENNIDAD DE LAS IMÁGENES .
No hace falta recurrir a los descubrimientos de la psicología profunda, o a los de la técnica surrealista de la escritura automática, para probar que existe en el hombre moderno la supervivencia subconsciente de una mitología abundante y, en cuanto a nosotros, de un género espiritual superior a la vida «consciente». Se puede prescindir de los poetas, o de los psiquismos en crisis , para confirmar la actualidad y la fuerza de las Imágenes y de los Símbolos.
La existencia más mediocre está plagada de símbolos. El hombre más realista vive de imágenes. Repetimos , y más adelante se verá con claridad, que jamás desaparecen los símbolos de la actualidad psíquica: los símbolos pueden cambiar de aspecto pero su función permanece la misma. Se trata sólo de descubrir sus nuevas máscaras.
La «nostalgia» más abyecta disfraza la «nostalgia del origen». Hemos aludido a las imágenes del «paraíso oceánico» que pueblan libros y películas. También pueden analizarse las imágenes que liberan repentinamente una música cualquiera, a veces la romanza más vulgar, y se constatará que estas imágenes revelan la nostalgia de un pasado mitificado, transformado en arquetipo, y que este «pasado» encierra, además de la nostalgia de un tiempo perdido, otros mil sentidos : expresa todo cuanto pudo ser y no fue, la tristeza de toda existencia que no es sino dejando de ser otra cosa , la pena de no vivir en el paisaje y en el tiempo que evoca la romanza , sean cuales fueren los colores locales o históricos , a fin de cuentas, el deseo de algo completamente distinto del instante presente; en definitiva, de algo inaccesible o perdido irremediablemente : el «Origen».
Lo importante, en estas imágenes de la «nostalgia del origen», es que siempre dicen más de lo que podría decir con palabras el sujeto que las ha experimentado . La mayoría de los seres humanos serían, por lo demás, incapaces de referirlas : no es que sean menos inteligentes que otros, es que no confieren demasiada importancia a nuestro lenguaje analítico. Sin embargo, estas imágenes aproximan a los hombres más efectiva y realmente que cualquier lenguaje analítico. En realidad, si existe una solidaridad total del género humano, no puede sentirse y «actualizarse», sino en el nivel de las imágenes (no decimos del subconsciente porque nada prueba que no exista también un transconsciente).
No se ha conferido bastante atención a estas «nostalgias»; tan sólo se han reconocido en ellas fragmentos psíquicos sin significación. Todo lo más, se ha dicho que podían ser interesantes para ciertas investigaciones acerca de las formas de evasión psíquica. Ahora bien, las nostalgias se hallan, a veces, cargadas de significados, que implican la propia situación del hombre; en este respecto, se imponen tanto al filósofo como al teólogo. Pero no se tomaron en serio; se consideraron «frívolas» , y es que se olvida cómo la vida del hombre moderno está plagada de mitos medio olvidados, de hierofanías en desuso, de símbolos gastados . La desacralización ininterrumpida del hombre moderno ha alterado el contenido de su vida espiritual, pero no ha roto las matrices de su imaginación: un inmenso residuo mitológico perdura en zonas mal controladas.
Por lo demás, la parte más «noble» de la conciencia de un hombre moderno es menos «espiritual» de lo que pudiera creerse. Un análisis rápido descubriría en esta esfera de la conciencia «noble y elevada» algunas reminiscencias librescas, muchos prejuicios de diversos órdenes (religioso, moral, social, estético, etc.), algunas ideas ya acuñadas sobre el «sentido de la vida», la «realidad última», etc. No se pretenda ir a buscar el paradero, por ejemplo, del mito del Paraíso Perdido, del origen , la imagen del Hombre perfecto, el misterio de la Mujer y del Amor, etc. Todo ello, y otras muchas cosas secularizado, degradado y maquillado , se encuentra en el flujo medio-consciente de la existencia más ramplona: en los ensueños, las melancolías, en el juego libre de las imágenes durante las «horas vacías» de la conciencia (en la calle, en el metro, etc.), en las distracciones y en las diversiones de toda índole. Pero, vuelvo a repetir, este tesoro mítico yace aquí «secularizado» y «modernizado». A estas imágenes les ha sucedido lo que Freud ya demostró sucedía con respecto a las alusiones demasiado crudas o realidades sexuales: han cambiado de «forma». Para asegurar su supervivencia, las Imágenes se han hecho «familiares».
Mas, con esto, su interés no ha disminuido. Porque estas imágenes degradadas ofrecen un punto de partida posible para la renovación espiritual del hombre moderno. Pensamos que tiene importancia capital encontrar toda una mitología, si no una teología, emboscada en la vida más «vulgar» del hombre moderno: depende el remontar la corriente y redescubrir la significación profunda de todas las imágenes marchitas y de todos estos mitos degradados. Que no se nos diga que este desecho no interesa ya al hombre moderno, que pertenece a un «pasado supersticioso» felizmente liquidado por el siglo XIX, que conviene a los poetas, a los niños y a las gentes que van en metro el recuperar imágenes y nostalgias, pero que ¡por caridad! se deje a las personas serias el seguir pensando y «haciendo la historia»: semejante separación entre lo «serio de la vida» y los «sueños» no corresponden a la realidad. Libre es el hombre moderno de despreciar las mito y las teologías. Mas por ello no dejará de nutrirse de mitos caídos y de imágenes degradadas. La crisis histórica más terrible del mundo moderno -la segunda guerra mundial y lo que consigo trajo, y tras sí desencadenó- ha demostrado suficientemente que es ilusoria la extirpación de los mitos y de los símbolos. Incluso en la situación histórica más desesperada (en las trincheras de Stalingrado, en los campos de concentración nazis y soviéticos) los hombres y las mujeres ha cantado canciones, han escuchado narraciones (han llegado hasta sacrificar por tenerlas, parte de su escasa ración); esas narraciones no hacían sino actualizar mitos; aquellas canciones estaban cargadas de «nostalgias» .Toda la parte del hombre, esencial e imprescriptible, que se llama «imaginación», nada en pleno simbolismo y continúa viviendo de mitos y de teologías arcaicas. Decíamos que al hombre moderno le compete «despertar» este tesoro inestimable de imágenes que lleva consigo mismo; despertar las imágenes para contemplarlas en su pureza virginal y asimilarse su mensaje.
Mil veces la sabiduría popular ha significado la importancia de la imaginación incluso para la salud del individuo, para el equilibrio y la riqueza de su vida interior. Algunas lenguas modernas siguen considerando a quien «carece de imaginación» como un ser limitado, mediocre, triste, un pobre desgraciado. Los psicólogos, entre los que se encuentra en primer lugar C. G. Jung, han mostrado hasta dónde los dramas del mundo moderno proceden del profundo desequilibrio de la psique -tanto de la vida individual como de la colectiva-, provocado, en gran parte, por la creciente esterilización de la imaginación. «Tener imaginación» es disfrutar de una riqueza interior de un flujo de imágenes ininterrumpido y espontáneo. Pero, aquí, espontaneidad no quiere decir invención arbitraria. Etimológicamente, imaginación» es solidaria de imago, «representación, imitación» , y de imitar, «imitar, reproducir». Esta vez la etimología responde tanto a las realidades psicológicas como a la verdad espiritual. La imaginación imita modelos ejemplares: las Imágenes los reproduce, los reactualiza, los repite indefinidamente. Tener imaginación es ver el mundo en su totalidad; porque la misión y el poder de las Imágenes es hacer ver todo cuanto permanece refractario al concepto. De aquí procede el que la desgracia y la ruina del hombre que «carece de imaginación» sea el hallarse cortado de la realidad profunda de la vida y de su propia alma. Al recordar estos principios hemos querido mostrar que el estudio de los simbolismos no es un mero trabajo de pura erudición, sino que, al menos indirectamente, interesa al conocimiento del hombre mismo; es decir, que tiene cabida allí donde se hable de un humanismo nuevo, o de una nueva antropología.


Fuente : homepage.mac.com/eeskenazi/mircea.html

ORIGEN Y GÉNESIS


Siempre estuve aquí ,
una vez que todo fue creado ,
mi presencia se notó ;
testigo he sido yo ,
del origen del que todo
se construyó .
*
Indicarlo puedo a todo ,
inicialarlo también ,
es por ello que espejo amargo
de la traición exponente soy ,
más una lealtad hay en mí ,
y es a lo que siempre fuí .
*
¿ Quién soy yo ? ...
hijo nacido no me siento yo ...
padre y madre no reconozco yo ...
nombre no veo tener yo ...
de causa y razón no he sido
conformado yo ...
*
"Hijo huérfano sin filiación" ,
huérfano de mí mismo ,
sin embargo muy parecido
a mi progenitor ...
Heredero de toda materia ,
desheredado de lo transgresor ...
*
Y aquí , he ido creciendo ;
saqué de la meditación
lo "aspirable" y la inspiración ,
formé con la memoria
la sangre y la pasión ,
y con la música
dí sentido a los paisajes .
*
Y todo ésto para soñar ,
para que con el canto de la sirena ,
se embriagara mi corazón ;
y así violar lo inviolable ,
teñir con luces y sombras
la visión de la "verdad" ...
*
Y ahora , ya cansado ,
obeso y astiado ,
veo que todo fue surgiendo
del pensar y del sentir ,
todo es cuestión de ánimo ,
de aplicar fuerza en un deseo .
*
Siempre estuve aquí ,
aunque de vientre procedo ,
no tengo momento ni lugar
de aparición ,
todo indica que la inocencia
me generó ....
*
En torno a mí todo se armó ,
la nada en cosas se transformó ,
todo ocupó un lugar ,
y cuanto más atención yo daba
un oficio aprendí ...,
el de arquitecto constructor .
*
Pero la soledad punza ,
y el dolor mueve a buscar ,
en búsqueda de "soñador"
uno se mueve hacia su amor ,
y en la hembra se encuentra la blandura ,
que a uno le desquicia la "sin razón".
*
Así se habita el paraíso ,
de un árbol se vive ,
del otro se recuerda el morir ;
pero he aquí la poaradoja ,
pues no es sólo morir lo que nos despoja ,
de vicios , ataduras y ganas de resurgir .
*
No alcanza ser buen navegante ,
en un punto náufrago se debe ser ... ;
y morir con la vista en la cara
y el corazón en los ojos ,
de la Horrible Diosa
que en la antigüedad potestad tenía .
*
Es ese amor - muerte ,
al que conducidos llegamos ,
por un profundo y antiquísimo "sentir"...,
que está en lo que somos
y se advierrte en lo que hacemos ,
"Nostalgia" es a lo que me refiero ....
*
Muchos caminos , como guerreros ,
son los que recorremos ;
muchos transitamos en el olvido ,
pero es esta añoranza
la que nos recuerda ,
que lo caminado es para "volver"...
*
¡ Oh , regrso añorado !
sendero por la sangre marcado ,
que me retornas
al lugar de mi procedencia ,
que no está más lejos de aquí ...,
más allá del origen del que todo se constituyó .
*
Pero no alcanzo la salida ,
y debo soportar el cautiverio ,
la libertad y la vida no se juntan ,
el tiempo disipa la memoria
y así me dejo transcurrir ,
lo que soy ya no lo entiendo ....
*
Este es el tiempo cronológico ,
en el que todo concuerda
con el rostro de la esfinge ,
saberse carne
es delimitar los límites ,
ser titulado por la "ley" ....
*
Conozco los pasos ...,
entiendo el orden ...,
aprendo la secuencia ....,
estudio la forma ....,
pero sólo sé de mí , que soy un instante
con la fuerza del universo ....
*
Siendo así , que otra cosa espero ,
más que ser merecedor
de mi propia humillación ,
si valor , coraje , no tengo ,
y sin el atrevimiento
de la "muerte entera "....
*
Tiemblo atado al vicio ,
no doy cabida al "instante" ....
no hago que su representante ,
la voluntad ...,
habra el zurco , el canal ,
para el límite derrumbar ....
*
Mi canto es llanto ,
mi poesía lamento ,
nada hay de marcial
en la actitud pusilánime ,
¿ qué se puede así transmutar ?
si nada sale de la mediocridad .
*
El objetivo del pensamiento ,
en lo metafísico debe anclar ,
que otra vida se puede concebir ,
si no es la embuída en lo épico ;
que ideal se puede proclamar ,
si no va dirigido a la VERDAD .
*
Pero ésto requiere saltar ,
ir a un más allá que está aquí ,
quebrar el adagio ,
desvertirse de la personalidad ,
superar los egoísmos
y trascender narcisismos .
*
Pero claro ... , da miedo ;
lo que soy está violado ,
está disperso el signo ,
perdí mi propio rastro ,
¡ Ser !
que dificil es aprehenderlo.....
*
La muerte da el entendimiento ,
las Musas la inspiración para ello ,
y montados en un corcel alado ,
llegar a la abertura final
por la que debemos pasar ;
ya no es posible regresar .......
*
Ese es el momento esperado ,
la esfinge destrozada ,
la ilusión desvanecida
conformando miles de diminutas
volutas fosforescentes ;
hora del sueño despertado .....
*
Todo es una gran mascarada ,
por ello la máscara cae
y nos vemos tal cual somos ;
al fin me veo ,
ya es imposible la confusión ,
ya es imposible el engaño..........

jueves, 8 de febrero de 2007

JULIUS EVOLA

LOS ESLABONES DE LA DECADENCIA
No sólo como orientación doctrinal, sino también respecto al mundo de la acción, es importante que los hombres alineados en el nuevo frente reconozcan con exactitud la concatenación de las causas y de los efectos y la continuidad esencial de la corriente que ha dado vida a las varias formas políticas que hoy se debaten en el caos de los partidos. Liberalismo, democracia, socialismo, radicalismo, en fin, comunismo o bolchevismo no han aparecido históricamente sino como grados de un mismo mal, como estadios que prepararon sucesivamente el proceso de una caída. El principio de esta caída se sitúa en el punto en el que el hombre occidental rompió los vínculos con la tradición, desconoció todo símbolo superior de autoridad y de soberanía, reivindicó para si mismo como individuo una libertad vana e ilusoria, se convirtió en un átomo en vez de en parte integrante de la unidad orgánica y jerárquica de un todo. El átomo, finalmente, tenía que chocar contra la masa de los restantes átomos, de los demás individuos, y hundirse en el reino de la cantidad, del mero número, de la masa materializada, no teniendo otro dios que la economía soberana. Y este proceso no se detiene a medio camino. Sin la revolución francesa, el liberalismo y la revolución burguesa no se habrían dado el constitucionalismo y la democracia; sin la democracia, no habrían surgido ni el socialismo ni el nacionalismo demagógico; sin la preparación puesta en marcha por el socialismo, no se habrían producido ni el radicalismo ni, finalmente, el comunismo. El hecho de que estas formas se presenten hoy solidarias o antagónicas, no debe impedir reconocer a un ojo atento que esas formas se mantienen unidas, se enlazan, se condicionan recíprocamente, y solamente expresan los distintos grados de una misma corriente, de una misma subversión del orden social normal y legítimo. Así, la gran ilusión de nuestro tiempo es creer que la democracia y el liberalismo sean la antítesis del comunismo y tengan el poder de contrarrestar la marea de las fuerzas más bajas, de lo que en la jerga al uso se Ilama el movimiento "progresista". Se trata de una ilusión: es como si alguien dijese que el crepúsculo es la antítesis de la noche, que el grado incipiente de un mal es la antítesis de su forma aguda y endémica, que un veneno diluido es la antítesis de ese mismo veneno en su estado puro y concentrado. Los hombres de gobierno de esta Italia "liberada" no han aprendido nada de la historia más reciente, cuyas lecciones se han repetido por todas partes hasta la monotonía, y continúan su juego conmovedor con concepciones políticas caducas y vanas en un carnaval parlamentario, cual danza macabra sobre un volcán latente. Para nosotros, en cambio, debe ser característico el coraje del radicalismo, el "no" dicho a la decadencia política en todas sus formas, sean de izquierda o de una presunta derecha. Y, sobre todo, se debe ser consciente de que con la subversión no se pacta, que hacer concesiones hoy significa condenarse y ser arrollado completamente mañana. Intransigencia de la idea, por lo tanto, y rapidez en avanzar con las fuerzas puras cuando llegue el momento adecuado.

Esto implica, naturalmente, desembarazarse además de la distorsión ideológica, desgraciadamente expandida entre una gran parte de nuestra juventud, y en función de la cual se aprueban coartadas destinadas a destrucciones ya consumadas, manteniendo la ilusión de que esas destrucciones, después de todo, son necesarias y servirán al "progreso"; se cree que se debe combatir por cualquier cosa "nueva", oculta en un indeterminado porvenir, y no por las verdades que ya poseemos, porque estas verdades, aunque bajo diversas formas de aplicación, siempre y en todas partes han servido de base a todo tipo recto de organización social y política. Rechazad estos caprichos y reíros de quien os acuse de "antihistóricos" y "reaccionarios". No existe la Historia como entidad misteriosa escrita con mayúscula. Son los hombres, mientras estos son realmente hombres, quienes hacen y deshacen la historia; el así llamado "historicismo" es más o menos lo mismo que en ambientes de izquierda se denomina "progresismo", y que sólo fomenta hoy la pasividad frente a la corriente que aumenta y empuja siempre hacia abajo. Y en cuanto al "reaccionarismo", preguntad: ¿Queréis, que mientras vosotros actuáis, destruyendo y profanando, nosotros no reaccionemos, sino que nos quedemos mirando y más aún, os animemos diciendo: bravo, continuad? Nosotros no somos reaccionarios, porque la palabra no es lo suficientemente fuerte y, sobre todo, porque partimos de lo positivo, representamos lo positivo, valores reales y originarios que no necesitan de ningún "sol del porvenir" .

Frente a este radicalismo, aparece como irrelevante la antítesis entre el "Este" y el "Oeste", entre el "Oriente"’ rojo y el "Occidente" democrático, y asimismo nos parece trágicamente irrelevante incluso un eventual conflicto armado entre estos dos bloques. De cara a un tiempo inmediato, subsiste ciertamente clara la elección del mal menor, porque la victoria militar del "Este" implicaría la destrucción física inmediata de los últimos exponentes de la resistencia. Pero, en el plano ideológico, Rusia y América del Norte deben considerarse como las dos garras de una misma tenaza que se va apretando alrededor de Europa. En estas dos formas distintas, pero convergentes, actúan estas fuerzas extrañas y enemigas. Las formas de estandarización, de conformismo, de nivelación "democrática", de frenesí productivo, de más o menos tiránico y explícito "brain trust", de materialismo práctico en el seno del americanismo, pueden servir sólo para allanar el camino para la fase posterior, que está representada, sobre la misma dirección, en el ideal puramente comunista del hombre-rnasa. El carácter distintivo del "americanismo" es su ataque a la cualidad y a la personalidad no se realiza mediante la brutal coacción de una dictadura marxista y de un pensamiento de Estado, sino casi espontáneamente, a través de las vías de una civilización que no conoce otros valores más altos que la riqueza, el rendimiento, la producción ilimitada, que es lo que por exasperación y reducción al absurdo eligió Europa, y en ella los mismos motivos han tomado forma o la están tomando. Pero el primitivismo, el mecanicismo y la brutalidad están tanto en una como en otra parte. En cierto sentido, el "americanismo" es más peligroso que el bolchevismo, al ser una especie de caballo de Troya. Cuando el ataque contra los valores residuales de la tradición europea se efectúa en la forma directa y desnuda propia de la ideología bolchevique y del estalinismo, aún se despiertan reacciones, ciertas líneas de resistencia que, aunque caducas, se pueden mantener. No sucede lo mismo cuando idéntico mal actúa en forma más sutil y las transformaciones acontecen imperceptiblemente en el plano de las costumbres y de la visión general de la vida, como sucede en el caso del americanismo. Sufriendo esta influencia bajo el signo de la libertad democrática, Europa se predispone a su última abdicación, tanto que podrá incluso suceder que no haya necesidad de una catástrofe militar, sino que por vía "progresiva" se llegue, tras una última crisis social, más o menos al mismo punto. Una vez más nada puede detenerse a mitad de camino. El americanismo, lo quiera o no, trabaja a favor de su aparente enemigo, el colectivismo.

Fuente : www.evola.org

miércoles, 7 de febrero de 2007

RENE GUENON




En los individuos , la cantidad predomina tanto más sobre la cualidad en cuanto estén más próximos de ser reducidos a "no ser" , si puede decírselo , más que a simples individuos , y que por ello mismo estarán más separados los unos de los otros , lo que , por supuesto , no quiere decir más diferenciados , por que también existe una diferencia cualitativa , que es propiamente lo inverso de esta diferencia cuantitativa que estamos tratando . Esta separación sólo hace individuos en tanto "unidades" en el sentido inferior de la palabra , y de su conjunto una pura multiplicidad cuantitativa ; al límite , estos individuos no serían más que algo comparable a los pretendidos "átomos" de los físicos , desprovistos de toda determinación cualitativa ; y , aunque de hecho este límite jamás puede ser alcanzado , tal es el sentido en el que se dirige el mundo actual . No hay más que echar una mirada a nuestro alrededor para constatar como por todas partes se esfuerzan cada vez más en reducir todo a la uniformidad , ya se trate de los propios hombres o de las cosas en medio de las cuales viven , es evidente que tal resultado no puede ser obtenido más que suprimiendo tanto como fuera posible toda distinción cualitativa ; pero lo que es aún bien digno de destacar es que , por una extraña ilusión , algunos toman gustosamente esta "uniformización" , mientras que en realidad ella representa exactamente lo inverso , lo que además puede aparecer como evidente desde que implica una acentuación cada vez más marcada de la "separatividad". La cantidad , incistimos en ello , sólo puede separar y no unir ; todo lo que procede de la "materia" no produce , bajo diversas formas , más que antagonismos entre las "unidades" fragmentarias que están en el extremo opuesto de la verdadera unidad , o al menos tienden hacia ello con todo el peso de una cantidad que no está equilibrada por la cualidad ; pero esta "uniformización" constituye un aspecto del mundo moderno demasiado importante , y al mismo tiempo demasiado susceptible de ser falsamente interpretado .....
Si el oficio es algo del hombre mismo , y como una manifestación o expansión de su propia naturaleza , es facil comprender que puede servir de base a una iniciación , y hasta que sea , en la generalidad de los casos , lo que hay de mejor adaptado a este fin .
En efecto , si la iniciación tiene como meta esencial sobrepasar las posibilidades del individuo humano , no es menos cierto que sólo puede tomar como puntos de partida a este individuo tal cual es , pero por supuesto , tomándolo de alguna manera por su lado superior , es decir , apoyándose sobre lo que hay en él más propiamente cualitativo , de ahí la diversidad de las vías iniciáticas , es decir y en suma , de los medios puestos en obra a título de "soporte" , en conformidad con la diferencia de las naturalezas individuales ; por otra parte , interviniendo después esta diferencia tanto menos , en cuanto el ser avance más en su camino y se aproxime así a la meta que es la misma para todos .
Los medios así empleados sólo pueden tener eficacia si corresponden realmente a la naturaleza misma de los seres a los cuales se aplica , y , como necesariamente hay que proceder de lo más accesible a lo menos accesible , del exterior al interior , es normal tomarlos en la actividad por la cual esta naturaleza se manifiesta hacia afuera . Pero es evidente que esta actividad sólo puede desempeñar tal papel en tanto traduzca efectivamente la naturaleza interior , existe entonces allí una verdadera cuestión de "cualificación" , en el sentido iniciático de este término; y , en las condiciones normales , esta "cualificación" debería ser requerida para el ejercicio mismo del oficio . De lo que se trata es de "despertar" las posibilidades latentes que el ser lleva en sí mismo . La iniciación , tomando el oficio como soporte , tendrá al mismo tiempo , y de alguna manera inversa , una repercusión en el ejercicio de dicho oficio ; así el conocimento iniciático que ha nacido de su oficio , éste , a su turno vendrá a ser el campo de aplicación de este conocimiento , del cual ya no podrá separarse . Habrá entonces correspondencia perfecta entre lo interior y el exterior , y la obra producida podrá ser , no sólo la expresión a un grado cualquiera de una forma más o menos superficial , sino la expresión realmente adecuada de quien la habrá concebido y ejecutado , lo que constituirá la "obra maestra" en el verdadero sentido de esta palabra .........
(El reino de la cantidad y los signos de los tiempos - René Guenon)